Sal y Azúcar

Tú yo éramos como el azúcar y la sal.
Intangibles, puras, intensas.
Azúcar y sal no se complementan.
Salvo para la salsa de tomate.
Para eso no estábamos preparadas.

2 comentarios:

  1. Pues lo imprevisible a veces es lo mejor, ¿no?

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  2. Si, a veces lo imprevisible te hace saber incluso quién eres.

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